
Desde las comunidades, residentes en Isla de la Juventud alzaron la voz esta semana en nombre de la Revolución cubana para manifestar su disposición de no renunciar al Socialismo en respuesta a las recientes patrañas imperiales.
En tribunas improvisadas y con apego a las normas de bioseguridad a causa de la pandemia de COVID-19, representantes de la sociedad civil patentizaron que la opción histórica e individual de la mayoría de los cubanos es el proyecto social socialista, el cual se perfecciona sobre la base de la equidad, la justicia y la inclusión.
Responsabilizaron a la mafia cubano-americana y al gobierno de Estados Unidos de los disturbios que colocaron en dos bandos a los cubanos, de la incitación al odio y de la actual crisis económica por el bloqueo económico, comercial y financiero estadounidense, ahora recrudecido, y agravado por la pandemia.
Aprovecharon el pico pandémico que vive la nación para desencadenar esta guerra mediática virulenta contra la mayor de las Antillas, donde se destinan esfuerzos y no se escatiman recursos para proteger la salud de los más de 11 millones de cubanos.
¡Aquí no se rinde nadie! ¡Las calles son de los revolucionarios! ¡Patria o Muerte! fueron consignas muchas veces repetidas en respaldo a la Revolución y al Partido Comunista de Cuba (PCC).




